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Las promesas de Año Nuevo más comunes y por qué algunas son más difíciles que otras

¿Cuáles son las promesas de Año Nuevo más habituales? ¿Puede la ciencia explicar por qué algunas metas son más fáciles de lograr que otras?

Un diseño en color morado con una especie de calendario, una libreta, el documento nacional colombiano y el signo pesos.

Para quienes gustan de los rituales, el menú de Año Nuevo tiene una lista larga con ellos. Para algunas personas, es común comer doce uvas con las campanadas (una por mes), vestir ropa interior de color amarilla o confeccionar -en algunas regiones de Colombia- los muñecos del Al Viejo. Y, por supuesto, también las promesas de Año Nuevo son parte de la tradición. Después de todo, “Año nuevo, vida nueva”.

No se sabe con certeza cómo surgió la práctica de hacer los pactos de Año Nuevo, pero se estima que los pueblos de Babilonia, en la región que ahora ocupa Irak, fueron los primeros en hacer promesas para el espacio de doce meses en que la Tierra -lo sabemos ahora- da la vuelta al Sol.

Un cuento babilónico

La práctica proviene de un festival religioso conocido como Akitu, que marcó el comienzo de un nuevo año y tuvo una duración de doce días. En él, los babilonios reafirmaban su lealtad al rey o coronaban a un nuevo soberano. A los dioses les hacían promesas de pagar sus deudas y devolver los objetos que habían sido prestados.

Los babilonios creían que si cumplían su palabra, los dioses los favorecerían al año siguiente. Si no la mantenían, caerían en desgracia.

Además de sus raíces religiosas, la práctica se ha adaptado, atravesado generaciones, culturas y regiones, y se ha materializado como una tradición popular.

¿Cuáles son las promesas de Año Nuevo más habituales?

Los compromisos de comienzo de año más comunes generalmente involucran temas relacionados con la salud, el trabajo, los estudios, las finanzas y las relaciones.

Un estudio publicado en 2020 por investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Estocolmo buscó comprender qué objetivos son más alcanzables que otros y por qué.

Los 10 principales objetivos establecidos por los entrevistados tenían que ver con:

– Salud física;

– Pérdida de peso;

– Hábitos alimenticios;

– Desarrollo personal;

– Salud mental y sueño;

– Trabajo y estudios;

– Tabaco;

– Consumo;

– Finanzas personales;

– Alcohol.

(Nota aparte: el Amor entró en el puesto número 15.)

“Las metas orientadas a un objetivo son más exitosas que las orientadas a evitar una acción”, dice el estudio.

Uno de los hallazgos de este estudio es que la forma en que se establecen las metas de Año Nuevo afecta directamente tus posibilidades de tener éxito o no.

¿Qué hace que una promesa sea más exitosa que otra?

El experimento de este artículo descubrió que las promesas conocidas como “orientadas al objetivo” (que implican desarrollar o aprender algo nuevo, por ejemplo) suelen tener un 25% más de éxito que los objetivos “orientados a la evitación” (aquellos en los que el objetivo es dejar de hacer algo o evitar una determinada situación).

Por ejemplo, una meta como “caminar tres veces por semana” es mucho más fácil de lograr que “ser una persona menos sedentaria”.

Lo que apuntan las investigaciones en el campo de la psicología es que, en general, las personas se las arreglan mejor y están más motivadas con resoluciones que implican adoptar un nuevo hábito que no hacer algo.

En otras palabras, en lugar de prometer que dejarás de hacer algo, intenta pensar en metas que tengan que ver con comenzar algo diferente.

El “efecto de un nuevo comienzo” y la razón de ser de las promesas de Año Nuevo

Para los más escépticos, puede parecer una tontería comenzar algo los lunes o al comienzo de un nuevo año, pero la psicología explica por qué podría valer la pena establecer metas y resoluciones basadas en marcos de tiempo.

Establecer metas basadas en marcos de tiempo, como los lunes o Año Nuevo, tiene que ver con un concepto conocido como fresh start effect, que se puede traducir como el “efecto de nuevo comienzo”.

El “efecto de nuevo comienzo” explica cómo los momentos de transición o el comienzo de nuevos ciclos nos hacen más propensos a perseguir nuestras metas.

Pero, ¿por qué sucede esto?

Algunos estudios sugieren que este “efecto de nuevo comienzo” está relacionado con la forma en que el cerebro organiza nuestros recuerdos. Básicamente, tendemos a crear narrativas divididas en capítulos que marcan diferentes etapas que vivimos.

Entonces, cada vez que atraviesas un momento decisivo, como cumplir años, graduarte de la universidad, mudarte a otra ciudad o comenzar un nuevo año, es como si tu mente se “refrescara” nuevamente, lo que te permite experimentar nuevas experiencias y hacer planes.

Y con más motivación, es más fácil alcanzar tus objetivos para una nueva fase.

Pero recuerda: el “nuevo comienzo” puede suceder en cualquier momento. Si tienes dificultades o si algo sale mal en el camino, intenta imponer un nuevo comienzo; podría ser la próxima semana, tu cumpleaños, el próximo semestre …

¿Cómo alcanzar las metas financieras en 2022?

Si estás en el team de “las Promesas de Año Nuevo” y tienes metas relacionadas con tus finanzas personales, el primer paso es definir cuáles son tus principales metas para este año. Puede ser escribiendo en papel o en la computadora, lo que prefieras.

Para aumentar las posibilidades de lograr tus objetivos, estos deben ser realistas y fáciles de medir; una forma de definirlos es utilizando el concepto de objetivos SMART, que son resoluciones específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos determinados.

De esa forma, dejas de prometer cosas vagas como “quédate con el dinero” y empiezas a tener resoluciones más concretas, como “me quedo con $200.000 mensuales durante los próximos 12 meses para hacer mi reserva de emergencia”.

Supongamos ahora que quieres gastar menos dinero en delivery. En este caso, para aumentar tus posibilidades de éxito en este objetivo, puedes proponerte, por ejemplo, cocinar en casa durante la semana y dejar el delivery solo para los sábados (y con un techo de gasto). De esa manera, dejarás simplemente de cortar un hábito de la noche a la mañana y comenzarás a reconciliarlo con tus intereses y metas.

Y lo más importante: si patinas en el camino, empieza de nuevo. Que, para seguir con lo dichos populares, un tropezón no es caída!

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