¿Le tienes miedo a tu tarjeta de crédito? No te preocupes, es algo muy común. Pero antes de echarle la culpa a la tarjeta, piensa por qué le tienes tanto “respeto”.
- ¿Alguna vez la usaste como si fuera dinero extra?
- ¿Sueles pagar solo lo mínimo para evitar problemas?
- ¿Se te ha olvidado alguna vez la fecha de pago?
- ¿Crees que las tarjetas son caras o que es mejor usar efectivo?
- ¿No la usas por miedo a que te roben o a tener deudas?
La mayoría de la gente que le tiene miedo no es por la tarjeta en sí, sino porque no ha aprendido a usarla bien.
Y eso es justo lo que vamos a ver aquí: cómo controlar tus gastos, usar la tarjeta con cabeza y dejar de tenerle miedo al extracto.
Cómo controlar tus gastos si tienes tarjeta de crédito
Tener una tarjeta debería verse como una gran ventaja. Si sabes en qué gastas y cuándo pagar, todo es más sencillo.
El primer paso para controlar tus gastos es entender cómo te portas con el dinero, ¿sabes cuánto gastas en comida al mes? ¿Y en transporte, diversión o suscripciones?
Si no sabes, toma papel y lápiz y empieza a hacer cuentas.
Empieza por mirar tus movimientos. Cada vez que pagas con la tarjeta, queda registrado dónde, cuándo y cuánto gastaste. Revísalo con calma. No es para que te autorregañes, sino para ver a dónde se va tu dinero.
La idea no es solo anotar, sino entender con más detalle en qué gastas. A lo mejor te das cuenta de que gastas más en restaurantes que en el supermercado, o que te estás excediendo en los caprichos del fin de semana.
Cuando tengas eso claro, puedes empezar a ajustar.
Por ejemplo, si ves que estás gastando mucho en cosas que no necesitas, puedes poner un límite mensual o usar ese dinero para ahorrar o pagar deudas. Saber cuánto tienes y cuándo usarlo te da el control, no te limita.
Si lo haces por uno o dos meses seguidos, verás la diferencia, tus pagos serán más fáciles y la tarjeta dejará de asustarte.
> ¿Tienes dudas de cómo empezar? Conoce 3 tipos de presupuesto para organizar tu dinero
La tarjeta de crédito: ¿amiga o enemiga de tus finanzas?
Depende de cómo la uses. Una tarjeta puede ser una buena herramienta para controlar tus gastos o puede ser una fuente de estrés constante.
Si la usas bien, para gastos planeados, compras que puedes pagar al mes siguiente o para ganar beneficios sin endeudarte, se convierte en tu amiga.
Pero si la ves como plata extra, como la solución a tus crisis o pagas solo lo mínimo, puede convertirse en tu enemiga.
Tip Nu: usa la tarjeta solo para lo que puedas pagar después sin que te falte para lo básico.
> En Nu también puedes crear tarjetas de crédito virtuales para hacer compras en línea. Conóce más aquí: Así funciona la Tarjeta de Crédito Virtual Nu
Anota bien las fechas de corte y de pago
Hay dos fechas importantes en el mundo de las tarjetas: la de corte y la de pago.
- Fecha de corte: es cuando se cierra tu cuenta. Todo lo que compres antes, se cobra ese mes. Lo que compres después, pasa al siguiente.
- Fecha de pago: es el último día para pagar sin que te cobren más.
Lo ideal es que, si puedes, hagas coincidir estas fechas con tu día de pago o con otras cuentas, para no olvidarte de nada.
Si usas la App de Nu, puedes ver fácil cuánto debes de tu Tarjeta de Crédito Nu, cuándo se cierra tu cuenta y cuándo tienes que pagar.
> Aquí hay más detalles sobre este tema: Diferencias de la fecha límite de pago y fecha de corte de tu tarjeta
Haz un presupuesto incluyendo la tarjeta
Tu tarjeta es parte de tus finanzas. Por eso, cuando hagas tu presupuesto mensual, incluye la tarjeta dentro del plan, no como un gasto extra.
Anota tus ingresos, tus gastos fijos (como alquiler o servicios), tus gastos variables (como diversión o transporte) y tus metas de ahorro.
Luego decide cuánto puedes gastar con la tarjeta cada mes sin que te afecte.
Paga más del mínimo: regla de oro
Pagar sólo lo mínimo parece una buena solución, pero es una trampa.
Si pagas solo lo mínimo, los intereses seguirán subiendo y tu deuda puede crecer mucho en poco tiempo.
Si puedes, paga todo lo que debes del mes. Y si un mes no puedes, intenta pagar más del mínimo.
Así pagas menos intereses, tu historial de crédito mejora y estás al día con tus pagos.
Además, pagar a tiempo te da algo que no se ve en la factura, pero que se siente en todo tu cuerpo: tranquilidad.
> Tasa de interés de Nu: tú controlas cuánto pagas
Separa tus gastos: básicos, opcionales y de lujo
No todos los gastos son igual de importantes. Para controlar tu dinero, también tienes que saber qué es lo que más te importa.
- Básicos: alquiler, comida, transporte, salud.
- Opcionales: salidas, diversión, suscripciones.
- De lujo: viajes, caprichos, compras que no necesitas.
Cuando separas tus gastos así, puedes recortar en lo opcional o dejar para después lo de lujo sin que te falte para lo básico.
La tarjeta de crédito puede ser tu aliada si tienes las cuentas claras
Si tienes la información clara, conoces las fechas y pagas a tiempo, tu Tarjeta de Crédito Nu se convierte en una herramienta para planear tus metas, no para tenerle miedo a las deudas.
Tener las cuentas claras no significa volverse aburrido, al contrario, puedes gastar en lo que quieras y disfrutarlo porque ya sabes cuánto dinero tienes disponible después de cubrir tus obligaciones y necesidades.

Este contenido es parte de la misión de Nu Colombia de dar a las personas control sobre su vida financiera. ¿Todavía no estás familiarizado con Nu? Conoce más sobre nuestros productos y nuestra historia haciendo clic en el botón arriba en este blog.




