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#EnaMorada de Nu: Tatiana, la atleta digital

#EnaMorados es una serie de historias de gente común con sueños financieros. Hoy, Tatiana Castrillón, una deportista nata que descubrió su pasión por la comunicación de grande y es la jefa financiera de la familia.

#EnaMorada de Nu. Tatiana Castrillón en oficina; en la biblioteca, el Kit de Bienvenida de Nu

La atleta digital nació en Facatativá, cerca de la capital colombiana, donde se mudó al año de vida. A pesar de su metro 63, la adolescente Tatiana Castrillón, quinta de seis hermanos, hija de una madre que los crió a puro temple, competía en salto en alto en la Liga de Atletismo de Bogotá. Corría 100 metros planos y 110 con vallas contra competidoras más altas. 

Ella no usaba spikes, los zapatos que pesan una pluma y que tiene clavos afilados en la suela. No los usaba porque en su familia monoparental no había el dinero suficiente. Aún así, supo clasificar para los Juegos Nacionales de Villavicencio en 1985, con otros mil atletas de todo el país. 

Cuando se hizo más grande, estudió Ingeniería Forestal un tiempo y dejó. Se puso de novia con su actual esposo y, a los 19 años, se convirtió en mamá de una niña vigorosa y risueña a la que llamaron Alejandra. 

La pregunta financiera a temprana edad

“Ya ahí me cambió la vida, una tiene otro foco”, dice Tatiana, hoy con 47 años, y que desde hace casi treinta años comenzó a practicar otra clase de atletismo.Sus preguntas por entonces cambiaron. ¿Cómo hacer para que Alejandra pudiera tener los spikes necesarios para no correr con desventajas en la vida?

Lee aquí cómo Tatiana se convirtió de atleta física a una experta en comunicación en redes. 

(Te sugerimos leas este posteo escuchando el Preludio en Do Sostenido de Rachmaninoff, que lo escribió allá por 1891 en Moscú cuando tenía tan sólo 18 años.)

Un movimiento musical

Tatiana vivió en varias ciudades de Colombia, llevada por el trabajo de su esposo. Diez años después de haberse convertido en padres, tuvieron mellizos, David y Andrea, que hoy tienen 19 años. Entonces la pregunta volvió a rozarle los talones: ¿cómo hacer para que sus hijos tengan la oportunidad de seguir sus sueños? ¿Cómo construir esa materialidad?

Lee en este blog: “Tres tipos de presupuesto para organizar tu dinero”

Así que se enfocó en ciertos emprendimientos. Intentó estudiar Administración de empresas. Vendió velas, café. “Pero nunca figuraba nada a mi nombre.” Mientras seguía siendo ama de casa, se convirtió en la administradora de los ingresos familiares. “Y así nació mi pasión -dice-. Una cosa llevó a la otra y me convertí en la nativa digital de la casa.”

Comenzaba el siglo XXI, y Tatiana ya vendía sus servicios haciendo presentaciones del viejo Power Point. Luego comenzó a gestionar las redes de Creamos Inteligencia Musical, una escuela de arte en la que los mellizos se formaban. Escribió textos, editó videos, fue aprendiendo un oficio. Y se dió cuenta de que ese era un negocio. Su negocio. Y creció. 

Un día fui a un encuentro de emprendedores en Bogotá organizado por el MIT, el Massachusetts Institute of Technology. Era 2018. Fue la primera vez que escuché la palabra “Nubank”. Escuchó también al entrepreneur Alex Torrenegra decir la misma palabra.

Nubank. Nubank. Nubank. Se volvió el latido de sus pasos. “Tú me dices algo y yo cojo al Sr. Google y le pregunto”, cuenta. Así fue cómo dió con una entrevista a David Vélez. “Que no es un banco, que es una fintech, que es completamente digital, que no cobran cuota de manejo, que planea llegar a Colombia”, escuchó. 

“¡Qué chévere -se dijo a sí misma-. Estaré pendiente”. 

Tatiana: corre con Nu 

Cuando Nu Colombia comenzó sus operaciones el 30 de septiembre de 2020, Tatiana ya era una atleta digital. Se inscribió en la lista de espera de inmediato. 

“Nosotros los consumidores colombianos somos complicados, a veces. Nu Colombia nos decía que comenzaría con una fase de prueba [la fase Beta], y que no serían otorgadas tarjetas de crédito de inmediato. Yo lo entendí, porque valoro el marketing: la retroalimentación, co-crear productos con los clientes es algo único.” 

Al tiempo recibió un mail de Nu: “sigues en la lista de espera”. Y en un tiempo más recibió otro correo: “Tienes aprobada la moradita”. “¡¿Cómo así?!, saltó en una pata, Tatiana la velocista digital. 

En unos días le llegó el Kit de Bienvenida con la moradita. “¡Qué empaque! El arte me encanta, tengo la caja en mi biblioteca -dice-. Me gustó el mensaje que traía: Hacer posible lo imposible. Pero para todos. Es justamente hacia allí adonde quiero enfocar mi trabajo. En ayudar a los emprendedores de barrio.” 

Rachmaninoff y la moradita 

“Yo fui una mamá muy estricta. Pero hoy mis hijos hacen lo que les gusta hacer”, reflexiona Tatiana. Alejandra Pardo, la más grande, estudió Finanzas y Negocios Internacionales. Pudo pagarse un intercambio para estudiar en la Université de Paris-Est Marne-La Vallé, en Francia, y hoy trabaja como analista financiera de JetSmart, en Chile. 

Andrea sigue estudios de música con énfasis en composición y educación musical en la Universidad Javeriana. A David le encanta Beethoven y quiere seguir estudiando en Austria. Cuando supieron esto, Tatiana y su marido corrieron a comprarle los libros de alemán en formato digital, para que el pelado pueda alcanzar sus metas.  

“Pusimos la tarjeta de mi marido y tiraba error. Una y otra vez. Hacía unos días había recibido la tarjeta de crédito de Nu y la usamos. No voy a olvidar jamás que la primera compra que hice con la moradita fue para comprarle los libros a David. Tuve la sensación como si le estuviera regalando unos zapatos de carrera.”

Cuenta Tatiana. Y de fondo comienzan a escucharse esos tres primeros acordes, graves, como de pisotones que irrumpen en una casa solitaria de las afueras de Moscú. Entra Rachmaninoff por la ventana de nuestras computadoras. 

Es David Pardo Castrillón Rachmaninoff, hijo de Tatiana Castrillón, tocando. Es David, que aprende alemán para estudiar en Austria. Es David, que toca esa melodía oscura para recordarse, parece, que hay cosas oscuras en la vida, pero que nada trae más claridad como no rendirse.

Como lo hizo su madre. Que nunca dejó de correr buscando su propia luz. 

Lee más historias de EnaMorados de Nu aquí:

“#EnaMorados de Nu. El camino de Santiago”

“#EnaMorados de Nu. Chey, tocando n Plan B con su guitarra”

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  • Alejandra Pardo Castrillón
    08 de octubre de 2021, 10:39 am
    Me consta cada palabra de esta linda entrevista! Gracias Nubank! Excelente forma de materializar sueños!
  • #enamorados: Hoy, El Músico Chey Velásquez - Nu Nace En Colombia
    08 de octubre de 2021, 7:09 am
    […] “#EnaMorados de Nu. Tatiana, la atleta digital” […]