Es en la cultura celta, con un ritual que tiene más de 3,000 años, en la que se origina lo que hoy, 31 de octubre, celebramos como Halloween o Noche de las Brujas. Para ese entonces se creía que, durante esa noche, algunos espíritus, en su tránsito hacia el más allá, recorrían esta dimensión. Para despistar a estos espíritus y evitar ser poseídas por ellos, las personas se cubrían con pieles de animales: en otras palabras, se disfrazaban.
Pero el 31 de octubre no solo conmemoramos un ritual que en la actualidad se ha transformado radicalmente de lo que significó en sus orígenes. Un día como hoy, pero de hace 99 años, en Milán, finalizaba el Primer Congreso del Ahorro. Uno de los asistentes al encuentro, el profesor Filippo Ravizza, declaró ese día entonces como el Día Mundial del Ahorro.
Más allá del dato anecdótico, la intención de dedicar un día a la reflexión global sobre ahorro busca fomentar en la vida cotidiana un hábito fundamental para nuestro nivel de vida y nuestro bienestar.
Ahorrar puede entenderse como una acción intencional de bajo esfuerzo con enormes repercusiones en nuestra vida y en la consolidación de una relación más saludable con nuestro dinero.
Y es que ahorrar no es únicamente “guardar dinero”. Ahorrar es tener conciencia de presente y de futuro. De presente, porque nos hace más conscientes de nuestros ingresos y de nuestros gastos, nos ayuda a reducir o evitar gastos innecesarios. De futuro, porque es la base del logro de nuestros sueños o porque nos prepara para situaciones económicas adversas.
El ahorro es usualmente la primera práctica que nos vincula con el mundo de los servicios financieros y la fuente de buena parte de nuestras decisiones. De ahí, la importancia de una sana y consciente relación con el hábito del ahorro. ¿Cómo hacerlo?
Prácticas para tomar conciencia sobre el ahorro
Ahorrar no siempre es fácil. Y se complica aún más cuando no tenemos el hábito. Aquí te dejamos algunas prácticas muy sencillas que pueden ayudarte a adquirir o fortalecer la inclusión del ahorro en tu vida cotidiana.
- Haz seguimiento de tus gastos: registra cuánto gastas y en qué lo estás haciendo. Clasifica tus gastos en categorías y comienza a evidenciar en qué se está yendo tu dinero.
- Fija metas de ahorro: ahorrar no significa guardar lo que sobra. Destina un porcentaje fijo de tus ingresos al ahorro. Si es necesario, puede ayudar que dediques una cuenta específicamente a este propósito.
- Prioriza: de acuerdo con tus planes y propósitos (educación, vivienda, vacaciones), reduce aquellos gastos que no necesariamente apuntan al logro de tus objetivos.
- Asesórate: conoce las distintas opciones y de herramientas de ahorro que existen para facilitar el ahorro e incorpóreas en tus prácticas para facilitar la adquisición del hábito y garantizar los mejores resultados para ti y para tu dinero.
Para profundizar en consejos sobre cómo ahorrar dinero, consulta te dejamos aquí otros blogs sobre este tema:
Cómo ahorrar dinero: 10 consejos
Cómo ahorrar dinero si gano poco
Y, claro…¡Feliz Día Mundial del Ahorro!
Este contenido es parte de la misión de Nu para devolver a las personas control sobre sus vidas financieras.
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