Ilustración de ahorro financiero. 7 hábitos financieros de personas que logran sus metas.

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7 hábitos financieros de personas que logran sus metas (y cómo copiarlos) 

No es suerte ni ingresos altos: son hábitos financieros simples que cualquiera puede aplicar. ¿Te animas a probarlos? 

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Son personas como tú, no son CEOs, ni herederos de grandes fortunas, ni ganadores de la lotería, pero los ves cumpliendo sus metas y viviendo tan tranquilamente que te preguntas ¿cómo lo hacen?

Hablamos con 7 personas que lograron organizar su vida financiera para alcanzar sus metas y nos revelaron sus hábitos. 

Spoiler: el secreto no es ganar más, es lo que hacen con lo que tienen. 

Hábito 1. Presupuestar antes de gastar. 

El método que usó Iván para ahorrar y estudiar en el exterior.

Andrés, es un biólogo que trabajaba como profesor en un colegio pequeño, logró ahorrar para una maestría que en ese momento costaba $45.000.000. 

¿Cómo lo hizo? 

“El primer paso fue tomar la decisión, porque no quería seguir dictando clase así toda mi vida, entonces sí o sí tenía que estudiar para avanzar. Busqué opciones, leí cómo ahorrar y en todas partes decía que la base es la organización, hacer un presupuesto y esas cosas. 

Para organizarme, dividí mi plata en tres partes como decía la guía que encontré: 50% para lo básico y fijo (comida, transporte y los servicios porque aún vivía con mamá), 30% para gastos personales y 20% que iba directo para mi meta. Cada mes revisaba y ajustaba. Dejé de comer tanto por fuera, menos rumba y cancelé el plan de celular”, cuenta.

En dos años juntó 40 millones para pagar la maestría completa; el resto se lo prestó su mamá. 

Hoy dice: “No fue cuestión de ganar más. Lo intenté, pero no encontraba un trabajo donde me pagaran el doble como yo creía que necesitaba para lograr ahorrar. Entonces el secreto fue acostumbrarme a gastar solo lo necesario y concentrarme en mi objetivo”. 

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

Para empezar, define una o varias metas. Este paso es importante porque te ayudará a mantener la motivación. Por ejemplo, crear tu fondo de emergencia, pagar una deuda grande, un viaje, un carro o estudiar algo, como Iván. 

Cuando lo tengas claro:

1. Aplica el método 50/30/20. Divide tus ingresos en:

  • 50% necesidades
  • 30% deseos
  • 20% ahorro o metas

2. Usa una hoja de Excel, una aplicación o una libreta; mientras más simple, mejor.

3. Hazlo al comienzo de cada mes antes de hacer cualquier gasto.

4. Revisa y haz cuentas cada 15 días y ajusta lo que necesites.

Hábito 2. Ahorrar primero, gastar con lo que queda. 

La regla simple que le cambió las finanzas a Patricia

“Me daba risa cuando escuchaba la frase págate primero porque pensaba que si lo hacía me iba a quedar sin plata para otras cosas e igual iba a tener que sacar del famoso pago. 

Pero la vida da muchas vueltas; me quedé sin trabajo y todo me llevó a convertirme en freelancer. Al inicio fue complejo, pero con el tiempo empecé a ganar buen dinero. 

Después de unos meses empecé a sentir miedo ¿qué tal que me cancelen los contratos? ¿y si no encuentro clientes? Así me la pasaba, sin ahorros y sin hacer nada al respecto… todo mal. 

Pero todo esto de trabajar independiente me ha ayudado a madurar y, la verdad, no quiero volver a emplearme; por eso tuve que ponerme seria y empezar a ser más consciente sobre mis finanzas. 

Y adivina que… hoy me pago primero. Todos los meses, hago cuentas, organizo mi presupuesto y calculo cuánto me puedo pagar. Aún no logro lo mismo todos los meses pero sí lo hago con lo que pueda, sagradamente. 

Así he logrado armar un fondo de emergencia de 6 meses de ingresos, más o menos, y eso me da mucha tranquilidad. 

Aún siento un poquito de adrenalina, pero el hábito de guardar siempre una parte de lo que gano me sostiene”. 

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

Ponte serio como Patricia. Es lo primero que puedes hacer, ser consciente de que eres quien tiene el control y que lo que hagas va a tener consecuencias, buenas y no tan buenas.

  1. Crea una Cajita de ahorro en tu Cuenta Nu especial para tu “autopago”.
  2. Programa una alarma todos los meses el día que recibes dinero para recordarte pasar tu pago a la Cajita.
  3. Empieza con el 10% o 15% de lo que ganas y ve subiendo poco a poco.
  4. Trata ese dinero como si no existiera. Olvídate de él y concéntrate en tus metas. 

Hábito 3. Registrar cada gasto, aunque parezca pequeño. 

Melisa descubrió los gastos que se comían su sueldo.

Melisa recibía su sueldo y dinero extra cada mes por el arriendo de la casa que le heredó su mamá. “Es una buena cifra, pero nunca me alcanzaba. Llegaba a fin de mes con la cuenta a ras y me estresaba, me trataba mal, me reclamaba a mí misma, pero más allá de eso no hacía nada. 

Me tocó pedir ayuda para entender y lo primero que me preguntó la mentora en finanzas, a la que le pagué unl curso, fue ¿Estás haciendo el registro de tus gastos?

Obvio no, nunca lo había hecho.

Empecé y fue incómodo porque tenía que anotar cada cosa, hasta el chicle que compraba en la esquina. Al cierre de ese mes revisé el registro con la mentora y ahí estaba la respuesta: gastaba como si no hubiera mañana. 

Solo bobadas, café, esferos, libretas tiernas, maquillaje que no usaba, comida a domicilio: como no hacía mercado a conciencia, pues compraba en la tienda y me salía más caro… en fin, un desastre. 

Lo que me hizo crear el hábito fue esa cachetada que yo misma me di cuando vi en qué se iba mi dinero; era mucho, más del 25% de mi sueldo se iba en esas cosas y la verdad no las disfrutaba, compraba por puro impulso”.

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

Hacer un presupuesto es clave para ver claramente con cuánto cuentas, cuáles son tus gastos fijos, los variables y distribuir tu dinero de acuerdo a eso.

Aprende cómo hacerlo con más detalle según tu situación: 

> Presupuesto familiar: una forma simple de organizar tu dinero

> El presupuesto personal que cambiará tu relación con el dinero

Hábito 4. Tener un fondo de emergencia antes de invertir.

¿Cómo construyó María su colchón de seguridad?

María es mamá soltera de dos niños y trabaja por proyectos como diseñadora gráfica en Bogotá. Sus ingresos son variables. Algunos meses le va muy bien y otros apenas alcanza.

“Antes, por cualquier cosa que pasaba, me tocaba endeudarme. Una vez mi hijo se enfermó y tuve que pedir plata prestada a la familia. 

Eso me generó mucho estrés y empecé a buscar formas de ganar más dinero. Pensé en emprender algo, en vender; me hablaron de invertir y eso me sonó mucho.

Buscando información, un día leí que lo primero antes de pensar en invertir era tener un fondo para emergencias, y dije: eso es lo que necesito.”

María empezó con muy poco porque estaba pagando el préstamo que le hizo su familia, pero cada vez que le pagaban un proyecto, apartaba entre el 10% y el 20%, y a veces solo el 5% antes de tocar un peso. 

Guardaba todo en una cuenta aparte que no usaba para nada más.

“Me tomó casi un año y medio, pero logré juntar 5 meses de mis gastos básicos. Cuando llegó la pandemia y varios clientes se demoraron en pagar, pude seguir pagando el arriendo y la comida sin desesperarme. Eso me dio una paz que nunca había sentido.”

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

  1. Calcula cuánto gastas al mes en lo básico: arriendo, comida, transporte, servicios y colegios (si tienes hijos).
  2. Multiplica ese número por tres (meta inicial) o por seis (meta ideal).
  3. Empieza guardando aunque sea $200.000 o $300.000 al mes hasta llegar a tu meta.
  4. Puedes guardarlo en una cuenta separada, pero como ya tienes tu Cuenta Nu, puedes crear una Cajita de ahorro donde tu dinero va a crecer todos los días, además puedas retirar fácil en caso de emergencia.
  5. Regla de oro: solo lo tocas en emergencias reales, nada de “quiero comprarme algo”.

Hábito 5. Usar el crédito con inteligencia, no con miedo.

Lo que aprendió Juan Pablo después de casi quebrar con las tarjetas.

Juan trabajaba como vendedor y ganaba buen dinero por comisiones, pero vivía endeudado. Usaba la tarjeta como si fuera sueldo extra, pagaba solo el mínimo y seguía gastando. 

En un momento debía más de 18 millones entre varias tarjetas.

“Los intereses me comían vivo, me sentía trabajando solo para pagar las tarjetas”.

Después de un buen susto, decidió cambiar radicalmente. Rompió las tarjetas físicas, empezó a usar una sola solo para gastos que pudiera pagar a una cuota cada mes y atacó las deudas más pequeñas primero usando el método bola de nieve.

“Fue duro, pero en 14 meses, más o menos, logré pagar todo. Hoy uso la tarjeta, pero solo cuando sé que voy a pagar completo; ese es mi hábito. Aprendí que las tarjetas no son malas; el problema es usarlas como si fuera plata que no tengo”.

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

  1. Revisa todas tus deudas y ordénalas de la menor a la mayor.
  2. Paga el mínimo de todas y ponle todo el dinero extra a la más pequeña hasta acabarlas.
  3. Una vez pagues una, pasa lo que pagabas de esa a la siguiente.
  4. Usa las tarjetas solo para gastos planeados que puedas pagar a una o pocas cuotas. Aquí te damos tips para calcularlas. (link a blog sobre las cuotas)
  5. Revisa tu historial crediticio gratis en DataCrédito por lo menos una vez al año.

Hábito 6. Invertir de forma constante, no solo cuando sobra.

¿Cómo empezó a invertir Mauricio con poco dinero?

Mauricio es técnico de mantenimiento y gana el salario mínimo. Siempre pensó que para invertir había que tener mucho dinero.

“Una cliente me explicó que lo importante no era cuánto, sino la constancia. Empecé invirtiendo $150.000 un mes en un CDT y luego abrí otro a 1080 días. Ya estoy guardando dinero para crear uno más.

Si no me hubieran contado esa opción nunca hubiera tomado la decisión de invertir. Me gusta decir que soy inversionista, suena chevere, así sean solo $400.000 pero sé que en unos meses voy a recibir eso más las ganancias”.

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

  1. Primero, asegúrate de tener tu fondo de emergencia y no uses ese dinero para invertir. Es tu respaldo.
  2. Empieza con lo que puedas: En tu Cuenta Nu puedes crear CDTs desde $50.000.
  3. Elige opciones seguras y reguladas. Cuídate de caer en estafas, la promesa de dinero fácil es una bandera roja.
  4. Sé paciente. El interés compuesto necesita tiempo, pero trabaja a tu favor.

Hábito 7. Educarse financieramente todos los días.

El hábito que multiplicó todo lo demás para Laura.

Laura, es asistente y entre sus funciones debe manejar las finanzas del emprendimiento donde trabaja, pero cuando se trataba de manejar las personales era “un desastre”, dice ella.

“Había aprendido algo de balances para la empresa, pero en mi vida personal era un caos. En casa de herrero, azadón de palo, dicen por ahí. Entonces tuve que empezar a aprender cómo organizar mis finanzas personales”.

Empezó dedicando 20 minutos al día. Escuchaba podcasts mientras se arreglaba o iba de camino al trabajo, leía artículos y poco a poco fue aplicando lo que aprendía.

“Ese hábito fue el que hizo que todo empezará a funcionar porque aprendía y aplicaba de una. Entendí por qué ahorrar, cómo hacer un presupuesto, cómo pagar deudas, cómo funcionan las tarjetas de crédito y las tasas, cómo no caer en trampas… 

Lo que aprendí también me sirvió para hacer mejor mi trabajo y ahora le ayudo también a mi familia y a mis amigos a organizar mejor el dinero”.

¿Cómo lo puedes aplicar tú?

  1. Dedica mínimo 15 a 20 minutos al día a aprender de dinero.
  2. Usa recursos gratuitos: guías de la Superintendencia Financiera, podcasts y libros.
  3. Aplica inmediatamente lo que vayas aprendiendo.
  4. Rodéate de información confiable y aléjate de promesas de ganar dinero fácil.
  5. Revisa tus números cada mes: presupuesto, deudas y avances.

¿Con cuál hábito vas a empezar?

¿Ves? Todos aplicaron acciones simples pero poderosas que les ayudaron a poner en orden sus finanzas. 

Tú también puedes, pero eso sí, debes tomar la decisión. 

Por educación financiera no te preocupes que en este blog vas a encontrar tips, estrategias y herramientas para aplicar cuando quieras.

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Este contenido es parte de la misión de Nu Colombia de dar a las personas control sobre su vida financiera. ¿Todavía no estás familiarizado con Nu? Conoce más sobre nuestros productos y nuestra historia haciendo clic en el botón arriba en este blog.

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