Una semana de receso parece poco pero puede ser más que suficiente para que la familia se tome un buen descanso.
Por otro lado, los niños están en casa, cambian las rutinas y aparecen planes que normalmente no están en las cuentas del mes: una salida, un viaje corto, almuerzos por fuera, cine, entradas, transporte.
Por eso, el receso escolar también se puede incluir en el presupuesto, no para pasar la semana haciendo cuentas, sino para saber cuánto puedes gastar y disfrutar con más tranquilidad.
Aquí tienes cinco pasos para hacerlo.
3 puntos clave
- Define un presupuesto de vacaciones antes de empezar a hacer planes.
- Separa el dinero por categorías para saber cuánto tienes disponible.
- Piensa también en la semana siguiente al receso porque todo vuelve a la normalidad, incluyendo los gastos.
El receso escolar también es temporada alta para el presupuesto
El receso escolar de octubre cambia la rutina de muchas familias colombianas. Los niños tienen una semana libre y eso abre espacio para viajar, visitar a la familia o simplemente hacer más planes juntos.
También puede significar más gastos. Si viajan o se quedan en la ciudad las salidas y actividades pueden convertir una semana normal en una digamos que especial para tus finanzas.
Pero la solución no es dejar de hacer planes, es organizarlos.
Paso 1. Antes de gastar, define tu presupuesto de receso
Antes de reservar un hotel o prometer salidas todos los días, revisa cuánto dinero puedes gastar en los días de receso sin tocar lo que necesitas para el resto del mes.
Gastos fijos
Son los que siguen llegando aunque estés de vacaciones: arriendo, servicios, administración, colegio o cuotas de créditos.
Sepáralos primero porque son esenciales.
Gastos variables
Mercado, transporte, comidas por fuera y otros gastos que cambian mes a mes. Durante el receso algunos pueden subir y otros bajar.
Calcula cuánto separar pensando específicamente en esos días.
Gastos hormiga
Un helado por aquí, un domicilio por allá, algo para entretener a los niños. Son cosas pequeñas, pero si se repiten varias veces pueden sumar una cifra importante.
Conoce más: Gastos hormiga: en busca de la felicidad
Paso 2. Divide tu dinero en categorías inteligentes
Ya sabes cuánto puedes gastar. Ahora decide para qué.
Separar el presupuesto por categorías te ayuda a organizar las vacaciones sin tener todo el dinero mezclado.
Transporte
Incluye gasolina, peajes, tiquetes, parqueaderos, taxis o cualquier desplazamiento que tengas planeado.
Alojamiento
Si vas a viajar, busca una opción que responda a lo que realmente necesitas. Ubicación, comodidad y precio pueden pesar más que servicios que probablemente no utilizarás.
Alimentación
No todas las comidas tienen que convertirse en un plan especial. Puedes combinar restaurantes con desayunos en casa, comida preparada o alternativas más simples.
Experiencias
Aquí entra lo divertido: parques, museos, paseos, cine o ese plan que tus hijos llevan días pidiendo.
Define un monto específico para eso y compártelo con tus hijos para que juntos elijan cuáles pueden hacer y cuáles quedan para las próximas vacaciones.
¿Ya conoces esta herramienta?: Presupuesto familiar: una forma simple de organizar tu dinero
Paso 3. Prioriza experiencias, no impulsos
Durante el receso aparece una frase peligrosa para cualquier presupuesto: “aprovechemos que estamos de vacaciones”.
Y sí, hay que aprovechar.
Pero aprovechar no significa decirle que sí a cada compra. Decide cuáles son los dos o tres planes que realmente quieren hacer y destina más presupuesto a ellos.
Una tarde en un parque, cocinar algo juntos o visitar un lugar nuevo puede terminar siendo el mejor recuerdo de la semana sin gastar mucho.
Paso 4. Activa el modo ahorro sin dejar de disfrutar
Ahorrar para vacaciones no significa decirle no a todo.
Puedes comparar precios, buscar actividades gratuitas, comprar entradas con anticipación, preparar algunas comidas en la casa y definir cuánto gastarás cada día.
Si todavía tienes tiempo antes del receso, crea un ahorro para un viaje corto y separa cada mes o cada semana una cantidad para esos días.
También puedes crear una Cajita de Ahorro Nu exclusivamente para el receso. Así ves cuánto tienes disponible sin mezclarlo con el dinero del resto del mes.
Crea tu primera Cajita: Cajitas Nu: de la manifestación a la realidad
Paso 5. Piensa en el regreso, no solo en el receso
El lunes después del receso llegan de nuevo la rutina y todas las demás cuentas de siempre.
Antes de empezar la semana libre, deja separado el dinero que necesitarás cuando termine.
Así puedes gastar el presupuesto que destinaste al receso con tranquilidad, porque lo del regreso ya está cubierto.
Disfrutar sin culpa también es una decisión financiera
Planear tus finanzas no significa convertir cada salida familiar en una hoja de cálculo.
Significa saber que ese dinero estaba destinado a disfrutar.
Define tu presupuesto, separa primero tus obligaciones y elige qué quieres hacer con lo que tienes disponible. Después viene la mejor parte: usarlo para descansar, compartir y volver a la rutina sin preguntarte en qué se fue el dinero.
Porque descansar y disfrutar el tiempo en familia también es una buena decisión financiera.

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