¿Has pensado que mientras estás escroleando y tomándote un café, alguién puede estar intentando entrar a tu cuenta?
En Colombia cada vez más personas usan el celular para manejar sus finanzas pero no todos son conscientes de los riesgos y de la necesidad de proteger sus datos y su dinero.
La seguridad financiera no es cosa solo de expertos en tecnología. Es cuestión de hábitos.
Unos cuantos cambios simples, que puedes hacer hoy desde el mismo celular que usas para todo, son suficientes para reducir el riesgo.
3 puntos clave
- Proteger tus cuentas tiene dos partes: que nadie entre sin permiso y que tú te enteres rápido si algo raro pasa.
- Cuatro hábitos básicos (claves fuertes, doble verificación, redes seguras y actualizaciones) cubren la mayoría de los riesgos del día a día.
- Con 15 minutos al mes puedes revisar que todo esté en orden y dormir tranquilo.
Por qué la seguridad financiera tiene dos partes
La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) define que proteger a los consumidores financieros requiere dos cosas a la vez:
- Controles fuertes para que nadie entre donde no debe.
- Seguimiento constante para detectar a tiempo cualquier movimiento raro.
Las dos son igual de necesarias.
Seguridad financiera y visibilidad sobre las propias finanzas
La seguridad financiera digital va más allá de activar alertas y cambiar la contraseña, también es tener herramientas que te ayuden a hacer un seguimiento de los movimientos en tu cuenta para reducir el riesgo de cualquier intento de fraude.
Por eso las 8 prácticas de esta guía están divididas en dos grupos: cuatro para que nadie entre a tus cuentas sin permiso, y cuatro para que tú siempre sepas qué está pasando adentro.
Las 4 prácticas que protegen el acceso a tus cuentas
La SFC exige a las entidades financieras tener mecanismos fuertes de autenticación y protección de claves, según lo que define la Circular Básica Jurídica.
Pero la norma también deja claro que la responsabilidad sobre las propias credenciales es del usuario. Estas cuatro prácticas cubren esa parte.
1. Contraseñas únicas para reducir el riesgo
Cuando repites la misma clave en varias plataformas, una sola filtración compromete todas las cuentas donde la usaste.
Las contraseñas únicas por servicio son la primera barrera real contra ese efecto en cadena.
Una clave fuerte combina letras en mayúscula y minúscula, números y símbolos, y evita datos fáciles de adivinar como fechas de cumpleaños o nombres de mascotas.
Por ejemplo:
| Contraseña débil | Contraseña fuerte |
| Colombia2026 | C0l!M8@wR92 |
| MiMascota123 | P&7xL@2Qr91 |
| Juan123 | Jn#84Lm!Qz27 |
¿Quieres saber más? entra aquí: Contraseñas seguras: ¿Por qué no usar la misma para todo?
Si te parece difícil manejar muchas claves distintas, un administrador o gestor de contraseñas las crea y las guarda por ti.
No tienes que memorizarlas. Solo necesitas recordar una clave maestra para acceder a todas las demás.
La SFC es clara en esto: cada usuario debe tener credenciales únicas, personales e intransferibles.
También puedes leer: Gestor de contraseñas: ¿qué es y por qué usarlo?
2. Autenticación de dos pasos para detener los accesos no autorizados
La autenticación de dos pasos (o multifactor) pide dos pruebas de identidad para dejarte entrar, pueden ser tu clave más un segundo factor que solo tú tienes en ese momento como tu huella digital.
La Superintendencia Financiera exige a las entidades usar este tipo de mecanismos para cuidar las operaciones de mayor riesgo en las plataformas digitales.
En la práctica, si alguien adivina tu contraseña, necesita ese segundo factor para entrar. Puede ser un código por mensaje de texto, una app de autenticación, verificación con tu huella o cara, o un dispositivo físico de seguridad.
Actívala en todos los productos financieros que la ofrezcan. Es una acción simple, que no lleva mucho tiempo y te da una capa de seguridad potente.
3. Redes seguras: lo que le pasa a tu información en un wifi público
Conectarte a una red abierta en un aeropuerto, una cafetería o un centro comercial es abrirle la puerta de par en par a los delincuentes.
La SFC advierte sobre los riesgos de los canales de internet y las redes no seguras en su plataforma de protección al consumidor.
Lo mejor es no hacer operaciones financieras desde redes wifi públicas. Si no tienes otra opción puedes activar una VPN antes de abrir cualquier app.
Revisa también que la dirección del sitio empiece con https y que tenga el candado cerrado.
Además, cerrar sesión cuando termines, en cualquier red, es un hábito que no te cuesta nada y evita que alguien pueda acceder a tu cuenta desde ese dispositivo después.
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4. Actualizaciones: por qué “recordármelo después” es un riesgo
Esa notificación de actualización del sistema es importante, no la dejes para después. Muchas actualizaciones de software corrigen fallas de seguridad que existen en las versiones anteriores.
Por eso, cada vez que dejas pasar una actualización, dejas abierto un hueco que los desarrolladores ya encontraron y solucionaron.
Las entidades financieras publican actualizaciones con parches de seguridad que dependen de que tú las instales para que funcionen. Si no las instalas, te quedas sin esa capa protectora.
Para leer y compartir: Descubre las capas de seguridad de tu Cuenta Nu
Las 4 prácticas que te muestran lo que pasa con tus finanzas
Estas cuatro prácticas te permiten detectar cualquier movimiento raro antes de que el problema se salga de control.
1. Notificaciones en tiempo real para actuar a tiempo
La SFC exige que las entidades informen al usuario sobre el último ingreso a su cuenta al inicio de cada sesión.
Pero las alertas en tiempo real van más lejos y te avisan en el momento si hay cualquier movimiento inusual como una compra, una transferencia, un retiro, un cambio de clave o un inicio de sesión desde un dispositivo que no reconoces.
Si recibes una notificación de una compra que no hiciste mientras estás trabajando, puedes reaccionar y bloquear tus tarjetas o tu cuenta.
Si lo descubres tres días después revisando los movimientos de tu cuenta, si es que lo haces, tal vez sea la solución sea más complicada.
Activa todas las alertas disponibles en la app de tu entidad. Son gratuitas y son la forma más directa de saber qué está pasando con tu dinero sin tener que revisar el saldo todo el tiempo.
2. Reconoce un mensaje de phishing antes de hacer clic
El phishing sigue siendo una de las formas de fraude digital más usadas, junto con el smishing (por SMS) y el vishing (por llamada).
Estos mensajes tienen patrones que se repiten, algunos generan urgencia, otros piden claves o códigos, tienen enlaces con direcciones extrañas o traen errores de redacción.
¿Qué hacer? Si tienes dudas, no toques ningún enlace ni respondas. Entra directo a la app oficial de tu entidad o escribe la dirección de la página en el navegador.
Recuerda que ninguna entidad financiera pide contraseñas ni códigos por mensaje de texto.
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3. Actúa rápido si crees que entraron a tu cuenta
Si sospechas que alguien accedió sin tu permiso, lo más importante es actuar rápido. Estos son los pasos en los primeros minutos:
- Congela o bloquea tu tarjeta desde la app de tu entidad.
- Cambia tu clave desde un dispositivo de confianza.
- Cierra todas las sesiones abiertas en otros dispositivos.
- Revisa que la autenticación de dos pasos siga activa.
- Comunícate con tu entidad financiera para reportar lo que pasó.
- Revisa los movimientos recientes e identifica cualquier cobro que no reconozcas.
Así puedes bloquear tus tarjeta en tu App de Nu:

Si ya hubo un fraude, puedes poner una queja formal ante la SFC a través del portal del consumidor financiero.
4. Maneja bien los permisos de las apps
Algunas aplicaciones piden acceso a cosas que realmente no necesitan, por ejemplo, tus contactos, tu ubicación real, el micrófono o la cámara.
Cada permiso innecesario que das es una puerta más que abres. Antes de aceptar revisa con calma y ajusta lo que necesites directamente desde la configuración de tu celular.
Para cada app financiera, revisa si realmente necesita acceder a tu ubicación, a tus contactos o al micrófono. Si no lo necesita para lo que hace, quítale ese permiso.
La SFC aplica el principio de mínimo privilegio a las entidades financieras: acceso a lo estrictamente necesario para la operación. Ese mismo principio lo puedes aplicar tú con las apps que tienes instaladas.
> Aquí te contamos más: ¿Cómo saber si una app financiera es segura antes de descargar?
Un sistema que no te toma más de 15 minutos para aplicar las 8 prácticas
Estas prácticas funcionan juntas, como un sistema. Y un sistema solo sirve si lo revisas de vez en cuando para asegurarte de que sigue activo.
Una vez al mes, dedica 15 minutos a revisar esta lista:
- Tus claves son distintas para cada aplicación y plataforma.
- La autenticación de dos pasos está activa en todas tus cuentas financieras.
- No hay apps desconocidas instaladas en tu celular.
- Tu sistema operativo y tus aplicaciones están al día.
- Las notificaciones en tiempo real están encendidas.
- No hay movimientos extraños en tus cuentas recientes.
- Los permisos de las apps son solo los que necesitan para funcionar.
- Sabes cómo contactar a tu entidad financiera si algo pasa.
Para prevenir un fraude necesitas, primero conocer las modalidades que existen y estar muy atento, y segundo, activar las capas de seguridad disponibles como las claves únicas, la doble verificación, las actualizaciones y hacer seguimiento constante de los movimientos.
Ninguna elimina el riesgo por sí sola, pero juntas lo reducen muchísimo.
Cuidar tus finanzas es un hábito
No necesitas saber de tecnología para proteger tu dinero. Lo que necesitas es constancia para repetir las acciones correctas con la frecuencia adecuada.
La idea es que las ocho prácticas de esta guía se vuelvan parte de tu rutina. Así, tú te conviertes en tu la principal capa de seguridad de tus finanzas.

Este contenido es parte de la misión de Nu Colombia de dar a las personas control sobre su vida financiera. ¿Todavía no estás familiarizado con Nu? Conoce más sobre nuestros productos y nuestra historia haciendo clic en el botón arriba en este blog.




