Imagen del pódcast de Nu sobre los costos de criar hijos y la mano de bebé sosteniendo un billete.

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El Pódcast de Nu | Hijos, ¿cuánto nos cuesta darles lo mejor?

Educación, ropa, ocio, alimentación son algunas de las cosas que debemos tomar en cuenta al momento de ser padres, pero no es lo único que importa cuando hablamos de crianza. Conoce todo lo que debes tener en cuenta.

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Tener hijos es una de las experiencias más gratificantes y retadoras que podemos vivir. Sobre todo en esta era en la que hablar de paternidades deseadas, sanas, conscientes y activas se ha vuelto un tema central y una preocupación latente en las nuevas generaciones de papás y mamás. 

Estos factores han generado una nueva visión de la crianza y de las necesidades de los niños; que por un lado pueden crear un camino en el que se forjen relaciones familiares más sanas y fuertes; pero también, aunque no necesariamente, pueden significar grandes gastos económicos. 

Cada vez menos personas deciden tener hijos

Entre la tecnología, la sobre información, las crisis y la presión de las redes sociales, es común pensar que traer niños al mundo es una idea descabellada. Es más, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en Colombia la gente cada vez tiene menos hijos. Un informe publicado por esta entidad a finales del 2023, mostró que en el tercer trimestre de ese año se registraron 115.233 nacimientos, un 20,6% menos en comparación al mismo periodo de 2022 que presentó 145.217 nacimientos.

Esto es una tendencia mundial. Los números de nacimientos cada vez se reducen más, principalmente en Europa; lo cual, por un lado, muestra que más personas, principalmente las mujeres, tienen un mayor control sobre su cuerpo y sobre cuándo desean asumir esta responsabilidad; pero también ha generado preocupaciones más grandes, pues también parece necesario que nazcan personas para que, aparte de garantizar nuestra supervivencia, se pueda sostener la comunidad. No solo en lo económico y laboral, sino en lo cultural y social. 

Por eso es curioso notar que si se hace una búsqueda rápida en Internet con la pregunta ¿cuánto cuesta tener un hijo?, es fácil toparse con artículos que hablan de lo caro que es asumir la paternidad; que tratan a los niños como bienes a los que se les debe invertir y además de los cuales se debe esperar una retribución a futuro. Este lenguaje frío, deshumanizado y exageradamente pragmático, sin duda genera una sensación de pesimismo y un estrés adicional. Porque sí, el ser padres es costoso económicamente, pero hay que pensar si el alarmismo realmente es necesario, sobre todo cuando hay muchas formas de criar a los hijos. 

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En una nueva edición de ‘¿Por qué gastamos? El Pódcast de Nu’, hablamos con varios expertos sobre este tema que nos invitan a reflexionar no sólo acerca de los números que traen los hijos, sino de los cambios culturales, históricos y sociales que rodean a la paternidad y cómo esta se vive en el presente. De esta exploración se puede concluir que hay que tener en cuenta tres tipos de gastos al momento de asumir la paternidad: Los gastos materiales, los creados y los inmateriales. 

Gastos materiales o las cosas que necesitamos para criar a nuestros hijos

Cuando una pareja decide tener hijos, sobre todo si es primeriza, desde el embarazo debe conseguir una lista de objetos que son necesarios para comenzar la crianza. Principalmente artículos de higiene, vestimenta, salud, alimentación, transporte, educación y ocio.

Según un estudio hecho en 2023 por la Universidad EAN en doce ciudades de Colombia, para mantener a un hijo durante 18 años se necesita en promedio entre 2.447 SMLV y 1.262 salarios mínimos legales vigentes; eso significa, que, hasta el 2023, se gastaron entre $2.838.520 y $1.463.920. Esto depende de la ciudad, el estrato y si es niño o niña, ya que según el documento, las mujeres gastan un 10% más que los hombres por temas relacionados a productos de higiene y prácticas culturales como las fiestas de 15 años. 

Educación: lo que más cuesta

Este costo es complejo porque varía dependiendo de muchas cosas. Por ejemplo: Si elegiste  educación pública o privada para tus hijos; o si prefieres un colegio por su tradición, por su excelencia académica, por su pensum, por la cercanía. Pero en promedio, en Bogotá, la matrícula de un colegio privado oscila entre los $650.000 y los 3.500.000. Y las universidades, dependiendo de la carrera y la universidad, pueden llegar a costar más de 30 millones al semestre. 

Además, está la posibilidad de que tu hijo necesite de actividades extracurriculares. En este caso, es cuestión de decidir bien qué necesita tu hijo y buscar el mejor camino. Además es bueno que te preguntes ‘¿cómo puedo ayudar e involucrarme en los procesos de aprendizaje?’  La respuesta no sólo puede significar una vía para usar mejor tu dinero sino para pasar más tiempo con tus hijos. 

Ojo con las cosas que tus hijos no necesitan 

Así como existe una lista de objetivos necesarios para la crianza, también existe un lucrativo mercado alrededor de todo lo que implica la paternidad. Gracias a esto se han estudiado, investigado y desarrollado varias tecnologías que facilitan los procesos, sobre todo durante el embarazo y los primeros años de vida de los niños. Pero también se ha generado una infinidad de productos innecesarios o exagerados. 

Las redes sociales y la presión que ejercen para siempre vernos bien, tener lo mejor o sobresalir frente al resto están inundadas de páginas y personas que hablan de paternidad de formas que incluso llegan a ser contradictorias. La saturación de información y la necesidad de figurar entre las redes casi que nos obliga a consumir con base en miedos, tendencias y verdades a medias. 

Por eso es vital saber discernir entre lo que sí es necesario y lo que no, para aprovechar la tecnología de la mejor forma posible y evitar estafas o caer en inventos. También es bueno recordar que los productos para niños se llevan creando y vendiendo por décadas por lo que seguramente puede conseguir cosas en buen estado que sean de segunda mano y así evitar gastos extras. Es cuestión de elegir bien las prioridades. 

Inversiones inmateriales, lo que realmente tiene valor

Es común pensar que una buena paternidad significa que tus hijos deben tener acceso a un montón de cosas materiales. Pero, ¿de qué te sirve que tengan todos los juguetes del mundo si no vas a jugar con ellos? En los últimos años se ha comenzado a repensar la paternidad y podemos decir que este siglo ha traído nuevas formas de ver la relaciones de los padres con sus hijos. 

La generación que hoy está en sus treinta fue la primera que encaró modelos distintos de familia y hoy ha llevado los aprendizajes de esto al centro del debate para así crear paternidades más sanas y conectadas con las nuevas generaciones. 

Muchas personas quieren aprender de los errores de sus padres y una buena forma de hacerlo es pensar en qué es lo que realmente faltó en su hogar y cómo pueden evitar que eso se repita. Construir relaciones sanas con sus hijos vale más que cualquier producto y su retribución es mucho más contundente que cualquier inversión material. 

Un acompañamiento proceso de crianza sano y activo: la clave del éxito para cuidar a tus hijos

Dar vida; acompañar un proceso de crianza sano y activo; construir vínculos afectivos de confianza y cariño; y ver cómo crecen tus hijos es algo invaluable que paga todo esfuerzo físico, mental y económico que hagas por ellos a lo largo de su vida. Los números solo deben preocuparte si no te enfocas en lo importante. 

Tal vez es mejor evitar gastar en objetos promocionados por las redes sociales que a la larga no son tan importantes; y más bien invertir en unas vacaciones familiares. O si tu hijo o hija muestra interés en un deporte y es difícil pagar el entrenamiento, puedes involucrarte en el proceso y entrenar juntos.  

A la larga es encontrar un balance entre lo material y lo inmaterial sin perder de vista que el bienestar de sus hijos no solo está mediado por su capacidad de gasto sino por su inteligencia emocional y financiera y por el tipo de relación que quieres construir con tu familia. 

Imagen de un corazón morado con el texto Nu. Descubre por qué ser parte de Nu.

Y entonces ¿cómo organizarte financieramente con los gastos de tus hijos? Estos son los consejos de Simón Gómez

Planifica los gastos con tiempo:

Ten una organización muy clara de los gastos, incluso, antes de que nazca tu hijo. Aunque no lo parezca, los hijos tienen gastos durante el embarazo, cuando nacen, y por supuesto, mientras crecen. Y aunque no lo podemos controlar todo, una planificación detallada de los gastos esperados, te ayudará a que tus finanzas no entren en crisis

Si quieres tener un hijo recuerda incluir en tu presupuesto de gastos cosas como: exámenes médicos, alimentación para un embarazo saludable, ropa para bebé o incluso cursos de preparación.  

Prioriza la educación con becas y fondos de ahorro:

Considera abrir un fondo de ahorro educativo desde que tu hijo es pequeño. Investiga opciones de becas y ayudas financieras para colegios y universidades, asegurándote de aprovechar estas oportunidades para reducir costos futuros. 

Para esto, puedes usar la cuenta Nu. Creas  una cajita de ahorro que se llame Educación para mi hijo, y ahí mes a mes vas ahorrando una parte, para que, al momento de empezar a pagar la educación de tu hijo ya tengas una base. 

No compres tecnología por moda:

Aunque las nuevas tecnologías como monitores inteligentes y juguetes interactivos pueden ser atractivos, evalúa muy bien su utilidad. Revisa si ese dispositivo se ajusta a las necesidades de tu hijo, si los beneficios que ofrece sí son lo que estás buscando o incluso, si tú lo usarías o incentivarías a tu hijo a que lo use. 

Hablale de finanzas a tu hijo:

Enseña a tus hijos sobre el valor del dinero y la importancia de ahorrar desde pequeños. Esto es algo que puedes hacer a través del juego y para eso puedes usar juegos de mesa financieros, lo que a largo plazo les ayudará a manejar mejor sus propios recursos. 

También puedes idear estrategias sobre cómo funciona el dinero en la vida cotidiana. Por ejemplo, si les das una mesada, enséñales a ahorrar con un propósito; cuando ellos quieran algo, les puedes decir que usen parte del dinero que ya tienen guardado. Así, les incentivas el hábito de ahorrar y al mismo tiempo, les enseñas cuál es el valor del dinero. 

Compra en cantidades:

Este es un tip que funciona mucho cuando tenemos que comprar cosas que sí o sí los bebés usan o necesitan con mucha frecuencia, como pañales y fórmulas. La recomendación es que puedas comprar en grandes cantidades sobre todo cuando hay promociones de estos productos. Esto puede reducir significativamente los costos mensuales, sin comprometer la calidad.

Aprovecha los beneficios laborales:

Revisa si tu empresa tiene algún programa de beneficios para gastos relacionados con tus hijos, como subsidios educativos, guarderías, o asistencia médica. Estos beneficios pueden aliviar considerablemente tu presupuesto.

Aprovecha lo que ya existe:

Usa recursos gratuitos disponibles en tu comunidad, como bibliotecas, parques, y programas locales para niños. Estas actividades pueden proporcionar entretenimiento y educación sin costos adicionales. 

Tener un hijo implica muchas cosas y toca diferentes aspectos de la vida, por eso, tener tus finanzas en orden y contemplarlas a futuro, te pueden dar la tranquilidad de concentrarte más en la crianza con menos preocupaciones.

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