Es una mañana normal. Te levantas tranqui, te das un baño y te perfumas, preparas un buen desayuno, lees las noticias sin afán, y al mediodía te echas una siestica en la hamaca…
Mientras tanto, tu cuenta sigue creciendo gracias a una propiedad que tienes en arriendo. La vida soñada, ¿no?
La verdad es que sí vas a ganar dinero, pero la realidad es un poco más compleja. ¿Invertir en una propiedad para alquilar es una jugada que vale la pena? Veamos.
¿Tener una propiedad en arriendo es un ingreso pasivo?
Arrendar una propiedad puede ser una forma efectiva de generar ingresos mensuales y sostenibles, especialmente si está bien ubicada y tiene buena demanda.
En teoría, el proceso suena sencillo: compras una propiedad, la arriendas y recibes el pago cada mes. Pero, como en todo, hay matices.
Aunque muchos lo ven como un ingreso pasivo, lo cierto es que necesita trabajo, estar pendiente del mantenimiento, cumplir con trámites legales y, a veces, resolver imprevistos.
Si algo se daña, si el inquilino tiene dudas o si el contrato está por vencerse, es importante estar presente o tener a alguien disponible para solucionarlo.
También hay costos adicionales, que no siempre se saben desde el principio, como las comisiones, servicios y gastos por mejoras o reparaciones.
Teniendo todo esto en cuenta, con una buena planeación, un contrato claro y una ubicación estratégica, el arriendo sí puede convertirse en una fuente estable de ingresos.
Eso sí, debes tener algo de paciencia, pero con visión y constancia, puede ser una táctica financiera interesante.
Lee sobre: ¿Vas a emprender? Empieza por la rentabilidad de tu negocio
¿Cuánto cuesta realmente tener una propiedad en arriendo?
Más allá del valor de la casa o del apartamento que vas a arrendar, hay varios costos operativos que deberían entrar en las cuentas para que puedas calcular la rentabilidad real del negocio. Por ejemplo:
– Impuestos: el impuesto predial es obligatorio, y si los ingresos por arriendo superan ciertos topes, es posible que también debas presentar declaración de renta.
– Mantenimiento: reparaciones periódicas, pintura, electrodomésticos y mejoras en general.
– Administración: si decides contratar una inmobiliaria, normalmente cobran entre el 8% y 12% del valor mensual del arriendo.
– Vacancia: los meses en los que el lugar está desocupado no entra dinero, pero los gastos como servicios, administración o impuestos siguen corriendo.
– Seguros: protegen tu inversión frente a daños, robos o incumplimientos en el pago del arriendo.
Por eso, hacer cuentas detalladas es clave para evaluar si esta opción se ajusta a tus planes.
> Conoce sobre: ¿Qué es el upcycling y por qué está cambiando la moda?
¿Cuál es la rentabilidad de una propiedad para alquilar?
Ahora hablemos de números. Porque más allá de la ilusión del arriendo, lo que realmente importa es cuánto puedes ganar.
En Colombia, la rentabilidad bruta anual de una propiedad para alquilar está por lo general entre el 4% y el 8%.
¿Eso qué quiere decir? Que si compraste un apartamento en $300 millones y lo arriendas por $1.5 millones al mes (18 millones al año), tu rentabilidad bruta sería del 6%. Todo bien, pero debes restar los costos operativos.
Ahí es donde entra la rentabilidad neta, que es lo que realmente te queda después de gastos como el impuesto predial, administración, mantenimiento, seguros, servicios, e incluso el tiempo que te lleva manejarlo (o lo que le pagas a un encargado).
📌 Hagamos cuentas:
Valor de la propiedad: $300.000.000
– Ingreso mensual por arriendo: $1.500.000
– Ingreso anual: $1.500.000 x 12 = $18.000.000
Supongamos que los costos (vacancias, administración, mantenimiento, impuestos, seguros) te restan entre $3.000.000 y $4.500.000 al año.
Entonces ¿cuál sería la rentabilidad neta? (estimada):
– Ingreso neto anual: $13.500.000 a $15.000.000
– Rentabilidad = Ingreso neto anual ÷ Valor de la propiedad
$13.500.000 ÷ $300.000.000 = 4.5%
$15.000.000 ÷ $300.000.000 = 5%
En este escenario, estarías ganando entre el 4.5% y el 5% anual neto sobre tu inversión inicial.
¿Y eso es bueno o malo? Depende. Comparado con productos de renta fija, como CDT o fondos conservadores (que rondan entre el 6% y el 9% anual a julio de 2025), puede parecer poco. Pero el valor agregado está en la famosa valorización del inmueble.
Si elegiste bien la zona, es posible que tu propiedad aumente de valor entre un 3% y 10% al año. Así, las cosas se verán mucho mejor a largo plazo.
Ventajas de tener una propiedad para arrendar
Tener una propiedad para alquilar no solo es una forma de poner tu dinero a trabajar. También puede darte tranquilidad, diversificación financiera y hasta orgullo propio.
Estas son las 3 ventajas más grandes de este tipo de inversión:
1. Ingresos estables
Todos necesitamos un lugar para vivir, por lo que este es un negocio que siempre va a tener clientes. Y eso es lo que hace que tener una propiedad para alquilar sea una opción tan atractiva. Claro, siempre y cuando tengas buenos inquilinos y una administración organizada.
2. Control directo sobre tu inversión
A diferencia de las acciones o los fondos que suben y bajan sin que puedas hacer mucho, aquí tú decides. Escoges al inquilino o la inmobiliaria, haces mejoras, decides si arriendas por Airbnb o con contrato mensual. En fin, tú eres quien manda.
3. Escudo frente a la inflación
Mientras el valor del dinero baja, tu propiedad puede mantenerse o incluso subir de precio. Y el arriendo, lo ajustas con el IPC. Por eso la finca raíz es una forma de proteger tu patrimonio.
Riesgos y retos que también debes tener en cuenta
Ahora, tener una propiedad en arriendo también tiene sus retos. No es que seamos pesimistas, pero es buena idea prepararse para todo.
Inquilinos problemáticos
Todos hemos escuchado historias de gente que no paga, discusiones legales, daños que nadie asume… Un mal inquilino puede convertir tu sueño en una pesadilla. Por eso es clave hacer filtros, usar contratos claros, tener seguros y un fondo de emergencia.
Vacancias prolongadas
Esa idea de tener “dinero fijo cada mes” se cae si pasan uno, dos o tres meses sin arrendar. En ciudades con mucha oferta o zonas de poca demanda, puede pasar. Y mientras tanto, los impuestos, la administración y los servicios siguen corriendo.
Cambios legales o normativos
En Colombia, las normas de arrendamiento pueden cambiar. Por ejemplo, las restricciones en plataformas como Airbnb en algunas ciudades o ajustes en la ley de arrendamiento. Estar al día es parte del trabajo si no quieres llevarte sorpresas.
> ¿Qué es la devolución del IVA y cómo saber si puedes solicitarla?
¿Es mejor arrendar por meses o por plataformas digitales?
Pongámoslo así: arrendar una propiedad es como manejar un restaurante. Puedes tener un menú ejecutivo que te garantice tener clientes siempre o vender algo más gourmet, con más trabajo pero mejores ganancias.
En este caso, el menú ejecutivo es el arriendo tradicional, y lo “gourmet” es alquilar por plataformas digitales.
Arriendo tradicional: estabilidad y menos dolores de cabeza
El arriendo mensual de toda la vida tiene algo a su favor, la estabilidad. Si logras un buen contrato con un inquilino responsable, sabes que tendrás ese pago cada mes sin tener que pensar en reservas, sábanas limpias o reseñas.
Airbnb y otras plataformas: más ingresos, más trabajo
Alquilar por plataformas digitales puede ser un negocio inteligente o una fuente de agotamiento.
Si tu propiedad está en una zona turística o de alta demanda como Medellín, Santa Marta, Cartagena, Cali o ciertos barrios de Bogotá, puedes duplicar o incluso triplicar el ingreso mensual de un arriendo tradicional.
Veámoslo con más detalle:
Ventajas:
– Mayor rentabilidad (si hay alta ocupación).
– Flexibilidad: puedes usar tu propiedad cuando quieras.
– Ingresos en dólares si recibes turistas extranjeros.
Desventajas:
– Más tiempo de gestión (reservas, limpieza, atención al cliente).
– Mayor inversión en mobiliario y mantenimiento.
– Costos de plataformas (entre el 3% y el 15% por reserva).
– Mayor vacancia si la demanda baja.
– Restricciones legales (en Bogotá, por ejemplo, hay límites para alquileres turísticos en ciertos edificios o barrios).
Entonces, ¿cuál conviene más? Depende de tres cosas:
1. Ubicación: si estás en una zona universitaria, corporativa o turística, Airbnb puede funcionar muy bien. Si estás en una zona más residencial, mejor un contrato tradicional.
2. Tu tiempo y energía: si no quieres estar pendiente de cada check-in o lidiar con reseñas, un contrato a largo plazo te dará más paz mental.
3. Tu mentalidad financiera: ¿buscas rentabilidad alta aunque implique más trabajo? Ve por Airbnb. ¿Prefieres algo más estable y menos intenso? El modelo de arriendo mensual es lo tuyo.
¿Cuándo vale la pena tener una propiedad para alquilar?
No se trata solo de tener una propiedad y cruzar los dedos para que alguien la tome en arriendo rápido. El negocio funciona cuando se toman decisiones con cabeza fría y calculadora en mano.
Además, tener un inmueble para arrendar puede ser buena idea cuando:
– La zona tiene alta demanda y poca vacancia.
– Si puedes cubrir los costos sin endeudarte.
– Si estás dispuesto a gestionarla bien o contratar a alguien que lo haga.
– Si comparas con otras inversiones y esta opción te da mejor retorno.
Podemos quedarnos horas hablando del tema. Lo importante es tener claro que invertir en una propiedad para alquilar no es una apuesta emocional, aunque un poco sí, pero es más bien un juego de estrategia. Hazlo con cabeza fría, saca tu yo negociante, el “shark” que llevas dentro y haz las cuentas, proyecta, infórmate, y sobre todo, no idealices.
Todo esto porque, si sigues por ese camino, puede que llegue el día en el que realmente no hagas más na’😉.

Este contenido es parte de la misión de Nu Colombia de dar a las personas control sobre su vida financiera. ¿Todavía no estás familiarizado con Nu? Conoce más sobre nuestros productos y nuestra historia haciendo clic en el botón arriba en este blog.




