Culturalmente, el día de tu boda, es uno de los días más felices de la vida. Reunir a la familia y amigos, estar frente a la persona que amas, jurarle amor eterno y prepararte para pasar el resto de los días juntos; es una costumbre que existe desde tiempos inmemoriales y que tradicionalmente se celebra con una enorme fiesta. Ceremonias, bailes, comida, localidades hermosas, todo lo que sea necesario para demostrar qué tan grande es el amor, y si bien esto es hermoso, también es importante que tengas en cuenta que el día de tu boda, probablemente será uno de los días más caros de tu vida.
A veces se nos olvida que los gastos nupciales comienzan al momento en el que decidimos pedir la mano. Anillos de compromiso, sortijas, lugares románticos, sorpresas, todo va sumando y el costo de decirle a alguien: “quieres casarte conmigo”, variará dependiendo de qué tan pomposa quieras hacer tu propuesta.
Dotes, contratos y enamoramientos
Durante siglos, muchas culturas han concebido al matrimonio como un contrato. Un acuerdo que hacen dos familias para bien sea expandir sus riquezas, hacer acuerdos de paz, consolidar imperios o formar alianzas. Por eso, antiguamente, para casarse había que entregar un patrimonio o dote. En algunas culturas, esto lo hacía la familia del novio y en otras la de la novia.
La tradición occidental comenzó durante el imperio Romano, con el fin de ayudar a la familia del novio a cargar con los gastos de la vida de casado y dependiendo del patrimonio, se podía aceptar o no, la propuesta. En el siglo XX, esta práctica se eliminó casi que por completo, pero en algunas partes de Asia y África se sigue realizando.
¿De dónde viene el anillo de compromiso y cuánto vale?
El mayor símbolo del matrimonio es el anillo de compromiso, el cual también data del antiguo imperio Romano. En aquel entonces este se hacía de hierro y era más un símbolo de propiedad, lo que indicaba la alianza entre las parejas y sus familias. La edad media, en parte gracias a las novelas épicas y de caballería, comenzó a construirse lo que hoy entendemos como amor romántico.
El anillo comenzó a ser visto como una forma de demostrar la unión entre dos personas que se aman y quieren estar juntos por siempre. Además, en esa época, los imperios católicos europeos comenzaron a consolidarse y la realiza empezó a incrustar joyas al anillo. El registro más antiguo que se tiene de una anillo de compromiso adornado de un diamante es de 1477; la alegre novia fue María de Borgoña y el galante caballero fue el archiduque Maximiliano de Austria.
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Actualmente, no es que sea obligatorio entregar un anillo, pero una propuesta de matrimonio no está completa sin este. Los precios varían dependiendo de cuánto estés dispuesto a pagar por la joya. En una joyería del centro de Bogotá, un anillo de compromiso hecho de plata y con un diamante de circonio, puede costar desde $120.000 mil pesos. Si se le agrega una piedra preciosa como una esmeralda, puede subir a $800.000; y si en vez de plata se usa oro; una pieza hecha con seis gramos, puede costar desde dos millones; y si es de 10 gramos, desde tres millones.
La joya que más se usa son los diamantes, el precio de estos se tasa de acuerdo a cuatro criterios: talla, peso en quilate, color y pureza y el cálculo se basa en las tablas de precios del Rapaport. En una joyería de Unicentro, al norte de Bogotá, el más barato puede ir desde los diez millones de pesos; y de ahí para arriba. Además, el precio irá aumentando dependiendo del diseño y si se quiere incluir más joyas; y no hay que olvidar el precio de las sortijas, que en plata pueden costar desde $200.000 pesos y en oro desde $300.000.
Poner la rodilla en el suelo de un lugar inolvidable
Sin duda lo más difícil de pedir matrimonio es la hora de hacer la pregunta. Siempre habrá nervios y siempre se buscará que sea un momento perfecto. Hay quienes prefieren hacer algo simple y espontáneo, pero hay quienes buscan un lugar ensoñador. Obviamente, eso acarreará algunos costos. Por ejemplo, algunas de las locaciones más concurridas para pedir la mano, son: la Fontana di Trevi de Roma, El Puente de Londres y La Torre Eiffel de París, así que al anillo hay que sumarle el cálculo de cuánto te sale viajar a Europa.
También se ha vuelto muy popular pedir la mano es conciertos y si lo quieres hacer con todas las de la ley, también hay que incluir el precio de las boletas para que aparte de cumplir el sueño de tu pareja de ver sus artistas favoritos, la estás invitando a disfrutar juntos hasta que la muerte los separe.
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