Es domingo por la noche, quieres ver tu serie y la clave no funciona. Intentas de nuevo, nada. Le das en recuperar contraseña, entras al correo para hacerlo y ves la notificación de que alguien entró a tu correo y otra del banco diciendo que intentaron entrar a tu cuenta, y todo porque usaste la misma clave en todos lados.
Sí, es fácil poner la misma para que no se te olvide, pero, después de leer esto seguro, te vas a tomar el tiempo para crear contraseñas más complejas. Según el Microsoft digital defense report 2025, el 80% de los ciberdelincuentes tienen como objetivo el robo de datos. O sea, no siempre son los trucos de los hackers, sino descuidos tuyos los que abren la puerta.
No se trata de crear paranoia, lo que queremos es que seas más consciente de tus hábitos digitales para mantener tus datos y tu dinero a salvo.
¿Por qué no usar la misma clave en todos lados?
Es como usar la misma llave para tu casa, tu carro y la oficina. Si alguien hace una copia puede “adueñarse” de tu vida.
Cada página web tiene su propio nivel de seguridad. Algunas instituciones financieras usan datos biométricos, pines y cifrado avanzado; otras páginas más simples son más fáciles de atacar.
Si usas la misma contraseña para todo, basta con que ataquen una de las páginas o aplicaciones que usas para que todas estén en peligro.
Lo peor es que a veces ni te enteras. Tus datos andan por ahí, en la dark web, y tú ni idea hasta que ves algo raro en tus cuentas y en algunos casos ya es demasiado tarde para reaccionar.
> Guía de manejo seguro de contraseñas
La psicología detrás de una mala contraseña
No usamos contraseñas débiles porque seamos irresponsables. Lo hacemos porque somos humanos. Nos cuesta recordar 15 combinaciones distintas y además, queremos que sean fáciles de escribir.
Por eso existen contraseñas tan tiernas como “123456”, “roco” (el nombre del perro), o “21/07/87”. Son intentos que simplifican la vida pero, en la práctica, lo único que simplifican es el trabajo de los delincuentes.
Los ataques más comunes ni siquiera necesitan un hacker experto porque hace tiempo existen programas que prueban miles de combinaciones por minuto hasta adivinar la tuya.
Cómo crear contraseñas seguras (sin enloquecer)
Una buena contraseña no tiene por qué ser un jeroglífico imposible de recordar. Tiene que ser larga, única y personal. Aquí va una fórmula que puedes usar desde ahora:
1. Usa frases, no palabras sueltas
En lugar de “perro2024”, piensa en algo como “miperrocorreamilenelparquedela93”. Es fácil de recordar pero difícil de adivinar.
2. Combina tipos de caracteres
Mezcla mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Cada variación multiplica la seguridad.
Evita datos personales
Ni tu nombre, ni tu fecha de nacimiento, ni el nombre de tu mascota. Es lo primero que va a intentar el delincuente.
3. Cambia tus contraseñas cada cierto tiempo
Un hábito tan simple como actualizar tus claves cada 3 o 6 meses puede mantenerse lejos del peligro.
4. Activa la verificación en dos pasos
Es como tener una segunda cerradura en la puerta. Incluso si alguien logra adivinar tu contraseña, no podrá entrar sin ese paso adicional.
Atención, intención y consistencia son las claves para que tu vida digital sea más segura.
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La pereza digital tiene su precio
Olvidarte de cuidar tus contraseñas, expone tus datos y tu dinero. En Colombia, la Superfinanciera dice que cada vez hay más fraudes digitales, sobre todo en pagos y tiendas en línea.
Un solo clic en un enlace falso, una clave repetida o una app descargada desde una fuente dudosa puede poner en riesgo tu información financiera.
Y cuando eso pasa, el costo no es solo económico sino también emocional. La incertidumbre de no saber quién tiene acceso a tu información y qué hacer con un estrés que no se le desea a nadie.
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Cómo poner en orden tus contraseñas
Esta es una tarea que no es tan divertida pero es MUY importante y solo requiere algo de tiempo.
Para hacerlo más fácil puedes seguir estas recomendaciones:
- Limpia tu vida digital
Mira en qué páginas tienes cuentas. Borra las que no uses y cambia las claves.
- Crea una estructura
Usa algo que solo tú entiendas para cambiar tus claves. Por ejemplo, una frase y una palabra de cada página:
- “La4beja1picoa*_Instagram!”
- “Laab3ja2picoa*_Banco!”
- “LaabejA3picoa*_Correo!”
- Usa la tecnología
Muchos navegadores y dispositivos guardan contraseñas de forma segura con cifrado. Usa esta opción solo si tu dispositivo tiene desbloqueo biométrico o PIN.
- Escríbelas si quieres, ¡pero con cuidado!
Si las escribes, guarda la libreta en un lugar seguro, ¡nunca en el celular ni en el correo!
- Cambia tus hábitos digitales
No compartas contraseñas, no las guardes en notas sin protección y no uses redes wifi públicas para entrar a tus cuentas.
Cuidar tus contraseñas es cuidar tu libertad digital
En el mundo físico, sabes cerrar la puerta con doble candado, puedes elegir quién entra a tu casa, sabes en qué lugar guardas la alcancía… en el mundo digital debería ser igual.
Tus contraseñas son esas claves de tu vida en línea y tus cuentas, tu dinero, tus recuerdos, tu información e incluso tu reputación dependen de ellas.
Dedica 15 hoy diarios a revisar tus contraseñas. Cambia las repetidas, actualiza las débiles y activa la verificación en dos pasos. Repite los 15 minutos mañana y pasado mañana y así, hasta que se convierta en algo natural para ti. Es una acción simple que te ahorrará muchos problemas.

Este contenido es parte de la misión de Nu Colombia de dar a las personas control sobre su vida financiera. ¿Todavía no estás familiarizado con Nu? Conoce más sobre nuestros productos y nuestra historia haciendo clic en el botón arriba en este blog.




