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Cómo es ser una ingeniera de software mujer en Nu

Nuestras ingenieras de software a diario nos demuestran que el universo del coding es también para mujeres. Conoce a Claudia Arévalo, una de nuestras #CodeStar.

Claudia Arévalo, Senior Seoftware Engineer en Nu Colombia

Cien ojos ven mucho más que dos. Claudia Arévalo, ingeniera de software en Nu Colombia, lo sabe. Porque no es ella sola quien hace posible la tecnología para que puedas realizar un pago con tu Moradita, consultar tu saldo o llamar para resolver un problema. Claudia es parte -así lo expresa- de un dream team, el equipo extraordinario que ha conformado nuestro “capítulo” de Ingeniería.

En Nu, creemos en la diversidad y en la construcción de equipos fuertes. Entendemos que esa es la única forma de desarrollar productos eficientes para todo tipo de personas. Cien ojos. Mil ojos. Ahora, lo que sí es homogéneo es la entrega, la capacidad de trabajar en equipo y el talento de todos/as estos/as #CodeStars. 

Apasionada de la tecnología y aficionada al buceo, el running y el ciclismo, hoy nos habla de su experiencia como ingeniera en Nu y de un proceso de selección que resultó más amable y trascendente en su vida profesional de lo que ella esperaba. 

Además, Claudia se ocupa en demostrar que la ingeniería es también un mundo gobernado por mujeres.

Mujeres que inspiran

¿Cómo nació tu sueño de ser ingeniera?

Cuando estaba cerca de graduarme del bachillerato, solía escuchar una frase de mis profesores, familiares y amigas, que casi se convirtió en un refrán. “Eres buena en matemáticas, deberías estudiar ingeniería.” “Eres buena en matemáticas, deberías estudiar ingeniería.”

Sí, era buena. Y también me gustaban las matemáticas. Pero creo que tenía talento en otras áreas muy distantes, como la filosofía o las ciencias sociales. Incluso me destacaba en modistería, una inusual asignatura dictada en mi colegio -entrañable, por cierto-, que para ese entonces era exclusivamente de “señoritas”.

¿Es mi atracción por la filosofía o la música incompatible con la ingeniería? ¿Son las matemáticas todo lo que necesito para ser una buena ingeniera? 

Eran preguntas que rondaban entonces por mi cabeza, pero las respuestas no eran claras, y las etiquetas pesan. Con esas dudas, pero también con una gran corazonada, fue como aterricé en esta profesión.

Con el correr del tiempo, me di cuenta que, si bien requiere una dosis de habilidades matemáticas, la ingeniería implica, sobre todo, más destreza creativa y disposición para vincularse con otras personas que capacidades técnicas.

¿Qué es ser ingeniera para ti?

Un ingeniero o una ingeniera -del latín «ingenium»- no es sino una persona que utiliza el ingenio para resolver problemas. Problemas de la vida cotidiana. Problemas de la gente común. Y para esto es esencial la empatía y la creatividad. Para lograr entender y proponer soluciones factibles y eficientes, en sintonía con la realidad. 

El ingenio y la creatividad se alimentan de diversas fuentes. Y la pluralidad de conocimientos en áreas humanas, artísticas, filosóficas nos permite establecer conexiones, abstracciones y analogías que no se evidencian fácilmente desde una óptica exclusivamente técnica.

La ingeniería es para tod@s, y con ella podemos resolver diversos problemas, desde combatir la complejidad en el sector financiero -como lo hacemos en Nu-, hasta explorar otros planetas, como lo hace Diana Trujillo, ingeniera de la NASA. A propósito, la historia de Diana me inspira a perseguir mis nuestros sueños, a desafiar el status quo, a aceptar el reto de hacer que acontezca lo que no ha sucedido todavía, lo que no hemos visto.

Comenzar como ingeniera de software en el camino morado

¿Cómo has construido tu carrera profesional?

Cuando comencé la universidad no fue fácil. Elegí Ingeniería de Sistemas en la Universidad Nacional, en Bogotá. Claro, en el colegio nunca habíamos visto una materia vinculada con la programación. “Tú no tienes lógica para esto”, me dijo un profesor. Pero hice caso omiso e insistí: la programación no es un misterio. Es una cuestión de perseverancia. 

Entonces fui encontrándole mucho potencial a la programación, que es una vertiente de Sistemas. Porque con algo muy básico puedes tener un impacto profundo en la sociedad. Por ejemplo, antes de que whatsapp sea una realidad masiva, pude chatear con un compañero de la universidad estando en diferentes aulas. Eso es programación.

Cuando me gradué, uno de mis amigos ingenieros me recomendó para hacer ingeniería en Soporte en una importadora de vehículos. Luego trabajé en Desarrollo de software en Heinsohn, creando un sistema de subsidios de vivienda para una caja de compensación.

Más tarde, trabajé en la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), en un proyecto educativo para el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). Consistía en crear una plataforma virtual para que los estudiantes pudieran informarse de los programas, las convocatorias y los procesos de admisión. Trabajé también en IBM y en Accenture.

En cualquier caso, aprendí lo esencial de mi profesión: ser ingeniera es resolver problemas para el bienestar de la sociedad.

¿Cómo fue tu experiencia al postularte para trabajar en Nu?

El proceso de entrevista en Nu fue largo e interesante. Había escuchado de antemano que era exigente. Antes de empezar, sentí un poco de miedo, pero luego lo percibí como una oportunidad de aprender.

Independientemente de que seas elegida o no, destaco de las entrevistas de Nu que aprendes desde la primera etapa, que es el ejercicio de código. Porque te pone a pensar cómo hacer el desarrollo de un código de buena calidad: mantenible, extensible, completo. 

Hay algo más. Siempre vi colegas mujeres en mis múltiples entrevistas. En la de Arquitectura, estaba Youlyn. En la etapa de pair programming estaba Layne. También me encontré con Julia. Y en todo el proceso, desde lo que suele llamarse Recursos Humanos, me acompañó Sandra.   

Me quedó la sensación de que Nu era algo diferente a todo. Nunca había tenido un proceso de selección de este tipo. Me gustó, además, que en todo el proceso no solamente se estaban evaluando mis capacidades técnicas, sino cómo interactuaba con otras personas, si tenía la vocación de trabajar en equipo. 

Finalmente, entendí que en Nu, no se preocupaban por reconocer cuán buena era con cierto lenguaje de programación, sino si era la persona adecuada. Haciendo énfasis en esa palabra: persona.  

Si quieres saber cómo es el proceso de entrevistas para contratar ingenieros/as de software en Nu, lee este posteo.

¿Cómo es ser ingeniera de software en Nu?

De Nu me encanta haber encontrado un entorno ideal donde la práctica de la ingeniería se nutre constantemente de la diversidad. Diversidad de géneros, creencias, formaciones, orígenes. Lo que hace posible que un problema se analice desde múltiples ópticas y en consecuencia se llegue a mejores resultados.

En Nu la voz de todos es escuchada con respeto y entusiasmo, y las dinámicas de trabajo diarias permiten que la cultura de la colaboración sea algo natural. Las mob sessions y whiteboarding sessions son espacios de trabajo en equipo en el que todos aportamos para llegar a la mejor solución posible.

Otro aspecto que hace de Nu un lugar muy humano y apetecible para trabajar es que es un espacio seguro para equivocarse. Y cuando los errores suceden -¡y suceden!- no se busca a quien culpar. 

Al contrario, se busca, primero solucionar el problema, y luego aprender del error para salir fortalecidos. En Nu celebramos nuestros errores casi tanto como nuestros éxitos. Porque sin lo primero no hay lo segundo.

Si te interesa trabajar en Nu con los mejores y las mejores profesionales del mundo digital, entérate de las vacantes abiertas aquí.

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